En un emotivisimo encuentro de 92 minutos, el Lobo de La Plata derrotó justamente a un desconocido Independiente.
(Aclaración 1: el Cronista que transmitió este comentario está en La Feliz, es hincha tripero, y festejó el triunfo metiéndose adentro cuatro churros de “Manolo”, la conocida churrería de la calle Rivadavia de Mar del Plata.)
Gimnasia empezó apretando a Independiente. Así, durante el primer tiempo se sucedieron los ataques del Decano del Futbol Argentino, salvados por la buena actuación del arquero avellanedense Assmann.
(Aclaración 2: Otro cronista que participa de este comentario, también tripero, festejó el triunfo jugándose un pleno al 22 en el Casino, y ganó. Dicen que la guita la va a invertir en un maxikiosco en la calle 122).
El primer tiempo terminó 0 a 0. Sin cambios los dos equipos comenzaron la segunda etapa, lo que significó que Gimnasia siguiera dominando el encuentro, aunque con llegadas “light”.
(Aclaración 3: Lo de “llegadas Light” fue una recomendación del Tripero Oxigenado, que usa esa frase continuamente. El festejó en Mar del Plata, tomando agua del mar frente al Muelle de los Pescadores. Ahora tiene diarrea.)
Por eso el cada vez má reconocido técnico Madelón incorporó cambios: sacó a Stracqualursi, de excelente primer tiempo y gran despliegue físico, por el legendario Pampa Sosa. A Niell lo cambió por Cuevas, acertado cambio porque a los 30 segundos de su ingreso Cuevas metió el gol del campeonato. Y antes había trocado a Chirola Romero, de muy buena actuación, por el genial Messera.
Así las cosas y con Gimnasia atacando vino el Gol.
EL GOL.
(Aclaración 5: el gol fue espectacular según la opinión del Tripero Garbarinés, que festejó la copa marplatense gastando todo el crédito de su tarjeta mandando mensajes que decían “Lobo Campeón”).
A los 28 minutos del primer tiempo, y fresco como una lechuga el recién ingresado Cuevas, recibe una pelota de aire a 10 metros del vértice izquierdo del área Roja, es decir por el frente derecho del ataque triperil.
La toma y enfrenta a su marcador. Cuevas amaga irse por afuera, amague que su marcador se come como una galletita, y Cuevitas arranca por adentro.
Sin ingresar al area, y marcado por otro hombre de Independiente parado en la medialuna, saca un zurdazo de una pelota con efecto, que con comba, elude al arquero Assman por el lado de su brazo derecho, que lo estiró pero no llegó. La pelota luego cierra la comba, ingresando con violencia sobre el palo derecho del arquero de Independiente.
Luego del emocionado festejo colocando el balón debajo de su camiseta como si se tratara de dedicar la valiosa conquista a una dama embarazada, Cuevas fue la figura de los 19 minutos restantes.
(Aclaración 6: Un tripero de Capital Federal extravió en el estadio sus anteojos. A quien los encuentre, solicita que se los quede, que el tiene otro par.)
Independiente intentó , con mala suerte y no muy buena disposición, empatar lo que era la inevitable conquista de Gimnasia de otro título, a quince años y un día de la Copa Centenario, y a poco de cumplirse los ochenta años del campeonato de Primera División que el equipo integrado por Pancho Varallo conquistó.
Con un buen arbitraje, el partido terminó a los 90 minutos.
Aclaración final: Triperas y Triperos, no se pierdan la bellísima foto de Sessa levantando la copa. Con esa copa, y con la Alegría de otro campeonato más, este Tripero les dice:
Salut.